El peso pesado

Hoy he ido al centro de salud a que me extrajeran sangre para hacerme una analítica (no os preocupéis son cosas de la edad, jejeje) El caso es que en la sala de espera se han encontrado dos conocidas de unos veintitantos años: una acababa de ser mamá y la otra embarazada de treinta y pico semanas. Me ha llamado la atención que su conversación de unos 20 minutos, se ha centrado en el peso… sí, sí… en el peso. La embarazada preguntaba a la recién parida: ¿Cuánto pesa tu hijo? ¿Cuánto pesó al nacer? ¿Y perdió peso? ¿Cuánto peso va ganando a la semana? y ¿Cuánto peso cogiste tú? Has perdido un montón de peso, ¿no? Y la recién parida le decía a la embarazada: “¿te han dicho cuánto pesa?”, “Ah bueno, es poco, pero es que a partir de ahora es cuándo cogen peso”, “Pues tú sólo tienes barriga, no has engordado nada…” “A partir de ahora ya verás, yo me puse que reventaba…”

Estamos de acuerdo que a las 8 de la mañana y sin desayunar que íbamos todas, las neuronas no están al 100% de rendimiento. También es verdad que cuándo te encuentras con un conocido la conversación siempre o casi siempre gira en torno a banalidades. Pero es que esa conversación me hizo recordar la gran importancia que las mamás y pediatras le damos al peso y a los dichosos percentiles.

Imagen

Estos percentiles son una herramienta más para el pediatra para detectar algún problema de salud en el niño. Nada más ni nada menos, no hay que darle más importancia de la que tiene. Si un niño por ejemplo, durante sus 5 primeros años de vida va creciendo fuerte y sano, justo por debajo del percentil 3 no significa ni más ni menos que es un niño fuerte y sano que es más delgado que la mayoría de niños de su edad. Sólo hay que preocuparse y tomar medidas cuándo esa línea ascendente, desciende repentinamente.

Imagen

Qué las mamás que no han estudiado nada de estadística no entiendan esto, es perfectamente comprensible. Lo que no entiendo es que un pediatra (que se supone ha estudiado muchísimo) se asuste porque un niño vaya creciendo fuerte y sano por debajo del percentil 3 y le diga a la mamá que no tiene ni pajorera idea de estadística que su niño va “bajo de peso” y que parece que está mal nutrido, cuándo lo que debería es de darle la enhorabuena porque su hijo no va a sufrir la tan temida obesidad infantil. –“¿y qué puedo hacer?”- Pregunta la mamá con un sentimiento de culpabilidad enorme, y el pediatra le pregunta: “¿come bien?” –“Si”, contesta la mamá… incluso más que Pepito que pesa 5kg. más que él- ¿Y duerme bien? Sí, muy bien… y juega y rie, todo normal… “Pues entonces no tienes que hacer nada…”

¡Cómoooo?!? Me estás haciendo sentir la peor madre del mundo porque parece ser que  el niño esta al borde de la inanición y me dices que no haga nada?!?

Y es que el pediatra sabe que no hay de qué preocuparse… entonces ¿por qué le hace eso a la madre? ¿Le divierte acaso?

Habéis adivinado: sí, me pasó a mí… y no con un pediatra, sino con tres… tres pediatras que se dice pronto. Y cómo también habréis adivinado, estudié cómo se confeccionan los dichosos percentiles y cuándo lo entendí… deje de preocuparme por el pesado del peso y empecé a disfrutar de la ligereza de la maternidad.

“Las personas mayores aman las cifras. Cuándo les habláis de un nuevo amigo, no os interrogan jamás sobre lo esencial. Jamás os dicen: ¿cómo es el timbre de su voz? ¿Cuáles son los juegos que prefiere? ¿Coleccionan mariposas? En cambio, os preguntan: ¿qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos tienen? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre? Sólo entonces, creen conocerle.” – El Principito-.

Anuncios

¿Qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s