Practicando lo práctico

embarazada comprandoComo la gran mayoría de primerizas, yo tenía una imagen idílica de la maternidad: iba a ser una mamá perfecta con un bebé perfecto. Así que meses antes de nacer ya tenía preparada su preciosa habitación pintada y decorada con ositos, su correspondiente ropita perfecta, y una cuna y un moisés y una bañera y un cambiador y un sillón para alimentarle y un cochecito para pasearle y biberones y chupetes (con sus correspondientes imperdibles) y sonajeros y ositos y calienta-biberones y esterilizador y humidificador y… ¡uf! ¡Pero si tenía el catálogo completo de “El Triangulo Verde”! Y todo para descubrir que:  Sigue leyendo

Anuncios